DR. CARLO PAOLETTO

Especialista Nro. 1 en Chile en Pérdida de Peso Con Cirugía Bariátrica

Guía 2025 de Cirugía Bariátrica en Chile

La cirugía bariátrica, también conocida como cirugía metabólica, incluye un conjunto de procedimientos destinados a modificar el sistema digestivo para lograr una pérdida de peso significativa y sostenida.

Su objetivo principal no es solo ayudar a bajar de peso, sino también mejorar la salud general y reducir el riesgo de enfermedades asociadas a la obesidad.

Este tipo de cirugía suele recomendarse cuando los métodos tradicionales como dieta, ejercicio o medicamentos no han sido suficientes, o cuando el exceso de peso ha generado problemas graves de salud, como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, apnea del sueño, colesterol elevado o enfermedades cardíacas.

Existen distintas técnicas quirúrgicas y cada una actúa de manera diferente:

  • Algunas reducen el tamaño del estómago, limitando la cantidad de comida que la persona puede ingerir.
  • Otras modifican el intestino delgado, reduciendo la absorción de calorías y grasas.
  • También existen procedimientos que combinan ambas estrategias para potenciar los resultados.

Si bien la cirugía bariátrica ofrece grandes beneficios médicos y de calidad de vida, sigue siendo una intervención mayor que implica riesgos y posibles efectos secundarios. Por eso, la decisión debe tomarse junto a un equipo multidisciplinario de cirujanos, nutricionistas y psicólogos.

El éxito a largo plazo no depende solo de la operación: es fundamental adoptar cambios permanentes en la alimentación, la actividad física y los hábitos de vida. Cuando se cumplen estos requisitos, la cirugía bariátrica se convierte en una herramienta poderosa para combatir la obesidad y recuperar la salud.

Tipos de cirugía bariátrica

Existen diferentes técnicas quirúrgicas para el tratamiento de la obesidad, cada una con características específicas. Las más utilizadas en Chile y en el mundo son:

1. Bypass gástrico (en Y de Roux)

Es uno de los procedimientos más comunes y con mejores resultados a largo plazo. Consiste en crear una pequeña bolsa en la parte superior del estómago y conectarla directamente con una sección más lejana del intestino delgado. De esta forma, el paciente come menos y absorbe menos calorías.

Ventajas: gran pérdida de peso sostenida, control de enfermedades como la diabetes tipo 2, colesterol alto e hipertensión.

2. Derivación biliopancreática con cruce duodenal

Se trata de una cirugía más compleja, que combina la reducción del tamaño del estómago con una derivación intestinal extensa. Esto produce una restricción importante de alimentos y una disminución drástica de la absorción de nutrientes y calorías.

Ventajas: permite una pérdida de peso muy significativa y es efectiva en casos de obesidad extrema.
Consideración: requiere un control médico riguroso, ya que puede provocar déficits nutricionales si no se siguen las indicaciones.

3. Manga gástrica por laparoscopia

También conocida como gastrectomía vertical, consiste en retirar aproximadamente el 70-80% del estómago y dejarlo con forma de tubo o “manga”. Esto reduce la capacidad de comer grandes cantidades y disminuye la producción de la ghrelina, la hormona que estimula el apetito.

Ventajas: es menos compleja que el bypass, ofrece una pérdida de peso importante y mejora la saciedad.

¿Por qué se realiza la cirugía bariátrica?

La cirugía bariátrica se indica principalmente cuando el exceso de peso pone en riesgo la salud y otros métodos —como dieta, ejercicio o medicamentos— no han dado resultados duraderos. No se trata de un procedimiento estético, sino de una intervención médica que puede salvar vidas al reducir complicaciones graves asociadas a la obesidad.

Entre los problemas de salud que la cirugía ayuda a prevenir o mejorar se encuentran:

  • Determinados tipos de cáncer, como mama, endometrio y próstata.
  • Enfermedad cardiovascular y mayor riesgo de accidente cerebrovascular.
  • Hipertensión arterial (presión alta).
  • Hipercolesterolemia (niveles elevados de colesterol).
  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico o esteatohepatitis no alcohólica.
  • Apnea del sueño, que interrumpe la respiración durante la noche.
  • Diabetes tipo 2, una de las enfermedades que más mejora tras la cirugía.

Además de estos beneficios médicos, la cirugía bariátrica busca mejorar la calidad de vida, aumentar la movilidad, reducir dolores articulares y brindar al paciente la posibilidad de adoptar un estilo de vida más saludable.

En la mayoría de los casos, este procedimiento solo se recomienda después de haber intentado tratamientos convencionales sin éxito, y siempre bajo la supervisión de un equipo médico especializado.

¿A quién va dirigida la cirugía bariátrica?

La cirugía bariátrica no está pensada para todas las personas con sobrepeso, sino para quienes enfrentan obesidad severa y problemas de salud asociados. Generalmente, se considera una opción cuando los métodos tradicionales como dieta, ejercicio o medicamentos no han dado resultados duraderos.

Los principales criterios médicos son:

  • Índice de Masa Corporal (IMC) igual o superior a 40, lo que corresponde a obesidad extrema.
  • IMC entre 35 y 39,9, siempre que existan enfermedades asociadas como:
    • Diabetes tipo 2.
    • Hipertensión arterial.
    • Apnea del sueño grave.
    • Colesterol elevado u otros trastornos metabólicos.
  • En casos seleccionados, algunos tipos de cirugía pueden realizarse con un IMC de 30 a 34, si el paciente presenta problemas graves de salud relacionados con la obesidad.

Otros requisitos importantes

  • Pasar por un proceso de evaluación médica y psicológica previo.
  • Estar dispuesto a realizar cambios permanentes en el estilo de vida, incluyendo una nueva forma de alimentarse y actividad física regular.
  • Participar en un seguimiento a largo plazo para controlar nutrición, hábitos y posibles enfermedades asociadas.

Consideraciones económicas

En Chile, la cirugía bariátrica puede ser costosa, pero existen alternativas de financiamiento:

  • Fonasa: a través del Bono PAD, que fija un precio único y conocido para el procedimiento, en convenios con clínicas acreditadas.
  • Isapres: dependiendo del plan, algunas cubren parte o la totalidad de la cirugía.

👉 La cirugía bariátrica es una herramienta poderosa, pero solo indicada en personas que cumplen con criterios médicos específicos y que están listas para comprometerse con un cambio de vida.

Riesgos de la cirugía bariátrica

Como todo procedimiento quirúrgico mayor, la cirugía bariátrica presenta riesgos que deben ser evaluados cuidadosamente antes de tomar la decisión. Estos pueden aparecer en el corto plazo, durante o después de la operación, así como en el largo plazo, dependiendo del tipo de técnica utilizada y de los hábitos del paciente.

Riesgos a corto plazo

Entre las complicaciones que pueden ocurrir inmediatamente después de la cirugía se encuentran:

  • Sangrado excesivo.
  • Infección.
  • Reacciones adversas a la anestesia.
  • Coágulos sanguíneos.
  • Problemas respiratorios o pulmonares.
  • Fugas en el sistema gastrointestinal.
  • En casos muy poco frecuentes, la muerte.

Riesgos a largo plazo

Algunos efectos secundarios y complicaciones pueden presentarse meses o incluso años después del procedimiento. Los más frecuentes incluyen:

  • Obstrucción intestinal.
  • Síndrome de evacuación rápida gástrica (dumping), que puede causar diarrea, mareos, enrojecimiento, náuseas o vómitos.
  • Cálculos biliares.
  • Hernias.
  • Hipoglucemia (niveles bajos de azúcar en la sangre).
  • Desnutrición por déficit de vitaminas y minerales.
  • Úlceras gástricas.
  • Vómitos recurrentes.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Necesidad de una segunda cirugía correctiva o de revisión.
  • En casos muy poco frecuentes, la muerte.

Consideración final

Si bien los riesgos existen, estudios médicos han demostrado que los beneficios de la cirugía bariátrica en pacientes con obesidad severa superan ampliamente las complicaciones potenciales. Por eso, la decisión debe ser tomada junto a un equipo multidisciplinario, con un adecuado seguimiento médico y compromiso del paciente en los cambios de estilo de vida.

Cómo prepararse para una cirugía bariátrica

La preparación es una de las etapas más importantes antes de una cirugía bariátrica. Seguir correctamente las indicaciones médicas no solo reduce riesgos, sino que también aumenta las probabilidades de éxito a largo plazo.

En la mayoría de los casos, el equipo médico entrega un plan personalizado que puede incluir los siguientes pasos:

Evaluaciones previas

  • Exámenes de laboratorio y estudios de imagen para evaluar el estado general de salud.
  • Evaluación cardiológica y respiratoria para descartar riesgos durante la operación.
  • Valoración nutricional y psicológica, claves para la adaptación a los cambios posteriores.

Cambios en la alimentación y hábitos

  • Seguir una dieta especial previa a la cirugía, en algunos casos baja en calorías o rica en proteínas para reducir el tamaño del hígado y facilitar la intervención.
  • Suspender o ajustar ciertos medicamentos bajo supervisión médica.
  • No consumir alcohol ni tabaco, ya que aumentan el riesgo de complicaciones.
  • Iniciar un programa de actividad física moderada para mejorar la recuperación.

Planificación del postoperatorio

  • Organizar apoyo en casa durante los primeros días después de la cirugía.
  • Preparar alimentos adecuados para las fases iniciales de la dieta postoperatoria (líquidos, purés y texturas blandas).
  • Coordinar traslados a los controles médicos en caso de no poder conducir.

Prepararse de manera adecuada permite llegar a la cirugía en mejores condiciones físicas y emocionales, lo que favorece una recuperación más rápida y segura.

cirugia bariatrica

Lo que puedes esperar

La cirugía bariátrica se realiza en un hospital bajo anestesia general, lo que significa que estarás completamente dormido e inconsciente durante todo el procedimiento.

Los detalles específicos dependen de tu situación médica, del tipo de técnica elegida y de las prácticas del equipo quirúrgico. En algunos casos se utiliza la cirugía abierta, que requiere una incisión grande en el abdomen, aunque este método hoy en día es menos frecuente.

Actualmente, la mayoría de las operaciones se realizan de manera laparoscópica. Este procedimiento utiliza un laparoscopio, un instrumento delgado con una cámara que se introduce a través de pequeñas incisiones en el abdomen. Gracias a la cámara, el cirujano puede trabajar sin necesidad de realizar cortes grandes, lo que generalmente permite una recuperación más rápida, menos dolor y cicatrices más pequeñas. Sin embargo, no todas las personas son candidatas a esta técnica.

La cirugía suele durar varias horas. Al finalizar, despertarás en una sala de recuperación donde serás monitoreado para detectar posibles complicaciones. Según el tipo de procedimiento y tu evolución, podrías permanecer hospitalizado durante algunos días antes de recibir el alta médica.

Después de la cirugía bariátrica

En los primeros días posteriores a la cirugía no podrás comer ni beber nada, para dar tiempo a que tu estómago y sistema digestivo sanen correctamente. Generalmente, esta etapa dura entre 24 y 48 horas, dependiendo de tu evolución.

Posteriormente, deberás seguir un plan de alimentación progresivo diseñado por tu equipo médico. Este plan suele avanzar en diferentes fases:

  • Fase líquida: incluye solo líquidos claros y nutritivos, como agua, caldos y suplementos proteicos.
  • Fase de purés y alimentos blandos: después de algunas semanas, se incorporan alimentos triturados y fáciles de digerir.
  • Fase sólida: de manera gradual, podrás volver a comer alimentos sólidos, aunque en pequeñas porciones y siguiendo indicaciones específicas sobre qué alimentos tolerarás mejor.

La capacidad de tu estómago será mucho menor, por lo que tendrás que aprender a comer despacio, en cantidades pequeñas y evitando bebidas gaseosas, azúcares en exceso o comidas muy grasas.

Además de los cambios en la alimentación, deberás asistir a controles médicos frecuentes durante los primeros meses, con el fin de monitorear tu recuperación. En estos controles es común que se realicen análisis de sangre, pruebas de laboratorio y evaluaciones nutricionales para asegurarse de que estás absorbiendo los nutrientes necesarios.

La constancia en el seguimiento médico y el compromiso con los nuevos hábitos son claves para garantizar los mejores resultados después de la cirugía bariátrica.

Cuando la cirugía bariátrica no funciona

Aunque la cirugía bariátrica es uno de los tratamientos más efectivos para la obesidad, no siempre garantiza los resultados esperados en todos los pacientes. En algunos casos, el procedimiento puede no funcionar correctamente o dejar de ser efectivo con el tiempo, lo que impide alcanzar la pérdida de peso deseada e incluso puede generar complicaciones de salud.

Posibles causas de fracaso

  • Problemas técnicos del procedimiento: filtraciones, obstrucciones o dilatación de la bolsa gástrica.
  • Factores metabólicos o médicos: condiciones hormonales o enfermedades que dificultan la pérdida de peso.
  • Hábitos del paciente: volver a consumir alimentos en exceso, ingerir bebidas azucaradas o no realizar actividad física.
  • Falta de seguimiento médico: no asistir a controles periódicos limita la detección temprana de problemas.

Qué hacer si no pierdes peso o vuelves a subir

Es fundamental asistir a todas las citas de control postoperatorio. Si notas que no bajas de peso como esperabas o que vuelves a aumentar, el equipo médico puede investigar las causas y proponer soluciones, que pueden incluir ajustes en la dieta, cambios en el plan de actividad física, apoyo psicológico o incluso una cirugía de revisión en casos seleccionados.

La importancia del compromiso

Incluso cuando la cirugía es técnicamente exitosa, existe la posibilidad de recuperar peso si no se mantienen los nuevos hábitos de alimentación y estilo de vida. El compromiso del paciente con la actividad física regular, la nutrición adecuada y el seguimiento médico es clave para asegurar que los resultados se mantengan en el tiempo.

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Resultados de la cirugía bariátrica

La cirugía bariátrica, incluyendo el bypass gástrico y otras técnicas como la manga gástrica, permite lograr una pérdida de peso significativa y sostenida a largo plazo. La cantidad exacta de peso perdido varía según el tipo de cirugía, el estado inicial del paciente y, sobre todo, el compromiso con los nuevos hábitos de alimentación y ejercicio.

En promedio, los pacientes pueden llegar a perder entre 50% y 70% del exceso de peso en un plazo de 18 a 24 meses. Esto significa que, con el seguimiento adecuado, es posible no solo bajar de peso, sino también mantener los resultados en el tiempo.

Beneficios para la salud

Más allá de la reducción de peso, los estudios demuestran que la cirugía bariátrica puede mejorar o incluso resolver muchas enfermedades relacionadas con la obesidad:

  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Hipertensión arterial.
  • Colesterol elevado.
  • Apnea del sueño.
  • Diabetes tipo 2 (en algunos casos, llegando a la remisión).
  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico y esteatohepatitis.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Dolor articular producido por osteoartritis.
  • Problemas cutáneos asociados al sobrepeso, como psoriasis o acantosis nigricans (manchas oscuras en pliegues de la piel).

Impacto en la calidad de vida

La cirugía bariátrica también tiene un efecto positivo en el día a día del paciente. Al mejorar la movilidad, reducir el dolor físico y aumentar la energía, se facilita la realización de actividades cotidianas y se incrementa la autoestima. Todo esto se traduce en una mejor calidad de vida y una expectativa de vida más larga y saludable.

Si estás considerando la cirugía bariátrica o tienes dudas sobre tu proceso de pérdida de peso, agenda una evaluación con el Dr. Paoletto.

Su experiencia puede darte la orientación que necesitas para lograr un cambio real y duradero.

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